ABUSO DE PODER, COMPLICIDAD E IMPUNIDAD EN EL CASO DEL EX FUNCIONARIO DEL DIF

share on:
  • Alejandro N. aprovechó su cargo público para tener control sobre su víctima.

En noviembre 2019, durante las audiencias de vinculación a proceso del ex funcionario del DIF, Alejandro N. acusado de abusar sexualmente de un menor de edad, familiares y amigos iniciaron una campaña para  desacreditar a la víctima, al difundir mensajes que lo señalaban como “adicto, con antecedentes penales, que padece de sus facultades mentales.” Siendo esto un acto de discriminación y de contradicción, pues la víctima prácticamente creció bajo tutela de Alejandro y su esposa.

La historia de Luis*, el adolescente de quince años que fue víctima de abuso sexual presuntamente por el ex funcionario del DIF Estatal, exhibe una serie de irregularidades cometidas en complicidad por los altos funcionarios de esa institución. Omisiones y acciones que violentaron los derechos de su infancia y que hasta el momento no se ha investigado ni procedido legalmente contra esas autoridades.

De acuerdo con un testimonio que mantendremos en anonimato, la víctima, estuvo bajo tutela de Alejandro N. desde que era un niño de seis años, aunque ese dato no fue posible verificar cabalmente, este medio de comunicación sí tiene evidencia de que el menor agraviado y sus hermanos estaban en constante contacto con Alejandro “N” y con su esposa María, fundadora y presidenta de la Fundación LOME Infantil.

Luis* y sus dos hermanos, eran los “beneficiarios” de esa Fundación, hay imágenes públicas del año 2014 donde se observan a los pequeños posando para recibir “ayuda.” No hay información clara que determine qué autoridad permitió que María y Alejandro fueran los tutores de los menores, si éstos vivían en el albergue LOME, ni mucho menos se sabe desde cuando los tres niños estuvieron bajo tutela del Estado, como internos del Centro de Asistencia Social “Rafael Nieto.”

En el año 2015, con los cambios en la administración estatal, Alejandro “N”, fue nombrado director de Gestión y Participación Social, en el DIF Estatal.

Con este nombramiento, el presunto agresor, tuvo facultades legales sobre  las casas de asistencia social, de niños, niñas y adultos mayores, públicas y privadas, es decir, control sobre la situación legal de los menores. Había más funcionarios encargados de velar por los intereses de los menores albergados,  como son,  Pablo Loredo Oyervidez  quien fungía como Procurador de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (PPNNA) y Claudia Hinojosa Celis, quien era la directora del Centro de Asistencia Social “Rafael Nieto.”

Dentro el seno familiar de Luis se vivía un ambiente de violencia y maltrato, por lo que la víctima y sus hermanos permanecieron como internos del “Rafael Nieto” exactamente en el lapso en que Alejandro N., era funcionario del DIF, Hinojosa Celis directora de la institución y  Loredo Oyervidez procurador.

En ese tiempo, de acuerdo a nuestro segundo informante, Luis tenía permitido entrar y salir del albergue para “tomar clases externas”, Alejandro solía recogerlo, algunas veces regresaba con obsequios, ninguna autoridad se opuso a esas salidas.

El testimonio anónimo describe a Luis como un niño tranquilo y cariñoso, cooperativo, solía apartarse, un tanto disperso.

En octubre 2019, Luis escapó, tal vez durante uno de los paseos fuera del “Rafael Nieto.” El mismo Alejandro N, dió avisó a la Fiscalía General del Estado (FGE).

La FGE fue quién encontró al menor, este les informó del abuso al que era sometido, de inmediato la Fiscalía realizó la investigación, corroborando el abuso sexual.

De manera extraoficial, se menciona que una de las damas del DIF tuvo conocimiento de los abusos que sufría Luis, siendo esta de las que más insistió para que se procediera legalmente contra Alejandro N. También se menciona que la presidenta del DIF, Lorena Valle Rodríguez, comenzaba a tener dudas por un posible desvío de recursos por parte de Alejandro, este dato no fue posible corroborarlo.

Una vez que la FGE inició investigación y se giró la orden de aprehensión en su contra, el presunto intentó llevarse evidencias. Y casi escapa cuando agentes ministeriales cumplimentaban la orden para detenerlo.

Al ser capturado, Luis regresó al albergue y se menciona que la institución no permitía que la madre tuviera contacto, a pesar de que los hechos fueron cometidos por el Estado bajo tutela del Estado.

Actualmente, Alejandro N., continúa recluido en el CERESO La Pila y ha solicitado el amparo de la justicia federal. La ex directora del Rafael Nieto, Claudia Celis, fue removida, ahora es directora del Instituto de Ciegos, se desconoce cuáles son los motivos por los que no se le ha sancionado al se cómplice de Alejandro, se sabe qué hay poca cordialidad con la presidenta del DIF.

De Pablo Loredo, quien renunciara a la PPNNA en septiembre 2019, casi un mes antes de la detención de Alejandro N., no se sabe mucho de él, ni la razón de su renuncia. Al momento de tomar el cargo como procurador de la entonces PRODEM (2015), adquirió responsabilidades para los menores albergados en los centros de asistencia del DIF, por lo que él debió proceder legalmente contra Alejandro, así lo marca la ley.

El nuevo procurador de PPNNA, es Miguel Cardoza Mora, era el secretario del Trabajo en la administración de Fernando Toranzo.

Al parecer la víctima ya no está bajo la tutela del DIF, regresó con su familia. No cuenta con medidas de seguridad a pesar del latente riesgo que corre por los intereses y personajes implicados.

La Comisión Ejecutiva de Atención a las Víctimas, lleva el juicio y brinda acompañamiento al adolescente.

Llamó nuestra atención que el subprocurador de la PPNNA, Raúl Chávez Aranda mantiene contacto digital con la víctima, al parecer esto no está permitido ni es ético.

Luis tendrá que sobrellevar las siguientes etapas del juicio, será difícil que el Estado resarza el daño que le causó el mismo Estado.

El DIF Estatal tiene seis Centros de Asistencia Social, desde el Decreto 0661 a la  Ley de Asistencia Social para SLP (Junio 2017), la dirección  de Gestión y Asistencia Social que llevaba Alejandro N., dejó de tener facultades para los niños y niñas, quedando sólo la atención del adulto mayor.

*Se ha cambiado el nombre de al víctima y modificado algunos datos.

Por Ana Dora