COBACH, TRES DÉCADAS DE SILENCIO

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  • El suicidio de un maestro señalado como acosador es usado como pretexto para silenciar a las alumnas.

Es la primera ocasión en treinta y seis años, que las autoridades del Colegio de Bachilleres (COBACH) atienden las denuncias por acoso u hostigamiento contra maestros de esa institución.

A cualquier egresado cobachero que se le pregunte, si en alguna ocasión tuvo conocimiento de algún caso de acoso, narrará una serie de historias con el mismo desenlace, jamás se hizo justicia, no hubo sanción para el agresor.
En más de treinta años de existencia de esa Institución, nunca se les había dado voz a las alumnas que referían haber sufrido alguna agresión por parte de maestros.

Señala la directora general, Marianela Villanueva Ponce, la cual se encuentra en una situación controversial, que “afrontar la realidad es difícil.” Villanueva Ponce dijo textualmente “si mañana mi jefe (el gobernador) me dice, que esta situación causó mucho revuelo y me da las gracias, me voy. Pero en este momento estoy en un lugar donde puedo hacer algo, es por convicción.”

Testimonios

Andrea es docente en un plantel COBACH. Ella lamenta lo sucedido y narró que como maestra, ha escuchado por varios años a las estudiantes “que se quejan de actitudes de maestros”, actitudes que no deberían presentarse en las aulas.
Dice haber escuchado comentarios de sus compañeros que justifican el acoso puesto que “las alumnas les coquetean”, sin embargo, Andrea dice al respecto, “el maestro es un adulto, nos debemos comportar con suficiente madurez”, al escuchar esas justificaciones ella responde “pero son menores de edad, yo trabajé en una primaria, muchas veces los niños me decían usted es mi novia y no por eso lo tomaba enserio.”
También comentó que por lo sucedido, varios maestros “han tomado de pretexto para defenderse, quieren destituir a la directora.”
“Yo veo el miedo de los maestros”, los que fueron señalados en los murales “fueron los primeros que saltaron y cuestionaron a la directora general por permitir esas libertades.”
Un grupo de maestros, en su mayoría varones, han llamado a protesta “para defender a sus compañeros acosadores.”

Narra Marcela, egresada del COBACH 28, que durante su estancia en esas aulas presenció cómo varios maestros no sólo hostigaban a las alumnas, también hacían tocamientos frente a más jóvenes. Algunos maestros ya se jubilaron, otros solo fueron cambiados de plantel. Nos dio algunos nombres de estos presuntos acosadores, uno de ellos era el sobrino de la directora en ese momento.

Xavier estudiante universitario, egresado del plantel 28, narró que un maestro “morboseaba a las chavas”, al acercarse a su escritorio.
“Cuando me iba a graduar el maestro se iba a casar con una compañera.”
Otro, “toqueteaba las piernas de las compañeras, al ser acusado, la Dirección lo removió a otro plantel aunque antes de eso fue homenajeado.”
También narró que, maestro en ese entonces y actual director de un plantel COBACH, tuvo conocimiento de un alumno que fotografiaba por debajo de las faldas de sus compañeras, el maestro pidió a las afectadas “no vestir de manera provocativa” para evitar más revuelo.
El profe José, “pedía fotos a las compañeras, les pedía guardarán el secreto por el bien académico.”

Una ex alumna del plantel 25, compartió: “Como ex alumna debo agregar que más nombres hacían falta en esa pared…pero seguramente ya cambiaron a esos profes de institución. ¡No están solas!”

Tantas historias de violencia a la mujer estuvieron encerradas por años entre los muros del COBACH, tal vez el hecho de que la institución sea dirigida por primera vez por una mujer propició que las alumnas sintieran esa libertad de hablar y denunciar.
Luego, un acusado decide quitarse la vida como un intento para volver a silenciar al COBACH.