EL VIRUS QUE INVISIBILIZA LA VIOLENCIA A LA MUJER. EL ESTADO FALLIDO

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  • No garantiza seguridad a las mujeres durante aislamiento por emergencia sanitaria

A casi un mes de anunciarse en SLP el primer caso positivo al virus Sars-Cov2, el gobierno estatal no ha implementado una estrategia para garantizar la seguridad de las mujeres durante el aislamiento social por la emergencia sanitaria.

El Centro de Justicia para las Mujeres y el Instituto Potosino de las Mujeres, limitaron sus funciones y redujeron el horario de servicio de atención; esto a pesar de que las actividades que se realizan en ambas instituciones son consideradas como esenciales.

Después de las quince horas, no hay un lugar en SLP que brinde asesoría legal o atención psicológica a una mujer que ha sido violentada, tanto el IMES como el CJM cierran oficinas a esa hora, esto también limita las funciones de los elementos de la policía estatal que acuden a llamados de auxilio por violencia intrafamiliar y que por el riesgo de las víctimas deben ser ubicadas en un lugar alejado del agresor.

Esta omisión de la autoridad más las presiones concomitantes por la contingencia aumenta en gran medida la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia qué hay en sus propias casas.

Arely Torres Miranda, feminista, explicó que “el confinamiento” por la emergencia sanitaria “expone a las mujeres al peligro”, cuando el agresor y la víctima habitan la misma casa, ella “no tiene adónde correr”.
Las presiones de la pandemia como el desempleo y la incertidumbre sanitaria “convierten la situación más violenta”, comentó Torres Miranda.
Evidenció la falta de condiciones necesarias para que las mujeres violentadas sean atendidas en esta pandemia “el CJM está cerrando a las tres de la tarde”.
Y enfatizó que “las violencias machistas feminicidas no están en cuarentena (…) las mujeres necesitan saber qué hay un lugar de veinticuatro horas”.


La activista, indicó que “es momento para que el gobierno use recursos“ destinados a la protección de la mujer, y active una campaña emergente para erradicar la violencia a la mujer en confinamiento sanitario, “campañas que hagan un llamado a denunciar violencia
de las mujeres que nos rodean, si veo u oigo que mi vecina sufre violencia o noto alguna agresión en la calle”.

En contraste, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, presentó en días pasados el programa “Quédate en Casa, Quédate Segura”, el cual contempla entre otras acciones, un Protocolo de Seguridad para Mujeres ante el Aislamiento Temporal de COVID-19 y la generación de una mayor capacidad de refugios temporales para mujeres, niñas y niños.

Aunado a lo anterior es evidente que el gobierno federal da prioridad a la pandemia del virus Sars-Cov2, y está retrocediendo en la lucha contra la violencia a la mujer, siendo un tema también relevante por el número de víctimas a nivel mundial.

Es así que la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM) y el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), gradualmente han disminuido sus funciones, y hasta el momento no se han difundido acciones con Perspectiva de Género.
Tampoco se presentó la “campaña para combatir la violencia contra la mujer durante cuarentena”, tal como lo aseguró el 25 de marzo, Olga Sánchez Cordero, titular de la Secretaría de Gobernación.
Al respecto, Arely Torres mencionó “que una pandemia no invisibilice a la otra”.