Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

La desaparición del Mijis y la desigualdad en búsqueda de desaparecidos

La supuesta desaparición del Mijis demuestra la desigualdad en la atención y búsqueda de desaparecidos por las autoridades.

Nota colectiva

A continuación se expone, en tres partes, algunas de las claves para comprender la supuesta desaparición del Mijis y por qué ha causado tanta indignación entre familiares de desaparecidos. No se trata de un caso aislado o de un ataque contra una figura pública, sino de la historia de miles de víctimas y familiares en México para quienes la justicia no es la misma:

  • La desaparición, una realidad para miles de familias mexicanas

A Edith Pérez le secuestraron a su hermano en 2012, desde entonces, fundó la asociación civil Voz y Dignidad por los nuestros SLP;  un grupo de ciudadanos quienes, ante la nula acción y eficacia de las autoridades por encontrar a sus desaparecidos, han tomado palas y picos para buscarlos ellos mismos. En México es casi imposible lograr que las autoridades encuentren a una persona desaparecida.

A casi diez años de trabajar codo a codo con familiares de víctimas, de lanzar circulares, de pedir justicia a las autoridades, de acompañar a hombres y mujeres en ese calvario que viven miles de familias mexicanas, Edith se encuentra con una realidad muy distinta: las autoridades lograron encontrar, en menos de 12 horas, a un exdiputado supuestamente desaparecido. Esta vez se trata de un exdiputado que, dicho sea de paso, tiene antecedentes de publicar autoatentados y de hacer mofa con temas delicados como la salud para atraer los reflectores.

  • Un presunto caso de desaparición: cuando se trata de un político

Pedro César Carrizales Becerra, conocido públicamente como el Mijis, fue diputado por el Partido del Trabajo, en  la anterior legislatura de San Luis Potosí, y su nombre ha sido conocido nacionalmente gracias a diversos escándalos que no tardaron en atraer la atención hacia su persona. El pasado 31 de octubre a través de la cuenta Twitter de  Pedro César Carrizales Becerra reportaron en medios nacionales su supuesta desaparición tras un acto de protesta. Como suele suceder en las noticias relacionadas a este personaje de la política, las especulaciones no tardaron, en tanto que las autoridades tomaron cartas inmediatas en el asunto, en un actuar muy diferente al que ven los familiares de civiles desaparecidos, quienes, tras años de búsqueda con sus propios medios y arriesgando sus vidas, no han logrado encontrar a sus familiares: “Es un tema doloroso, es un flagelo que hemos sufrido a las familias”, dice Guadalupe.

En un actuar sin precedentes, como si de un milagro se tratara, las autoridades localizaron a Pedro César Carrizales Becerra, vivo e ileso, en menos de 12 horas. A lo que Guadalupe reclama que la atención, inmediatez y recursos humanos y materiales destinados en este caso no son lo mismo que para otros civiles: “Imagínate lo que costó crear la Unidad de Desaparecidos, la comisión de Búsqueda, cuánto recurso humano, recurso económico, conseguir presupuesto federal y presupuesto estatal, y que en un caso que sólo quiera reflectores se gaste todo este recurso innecesario y sea un distractor de las autoridades en los casos reales que en realidad sí necesitan esas personas ser buscado”.

En esta década, México alcanzó una cifra abrumadora de desaparecidos, pues según la Comisión Nacional de Búsqueda, nuestro país supera la cifra de 80,517 de denuncias de personas desaparecidas o no localizadas. En San Luis Potosí, hasta hace muy poco, se trató de conformar un protocolo para la búsqueda, y han sido los mismos familiares quienes, desesperados y desamparados por la justicia, se han agrupado para formar escuadrones de búsqueda e intervención en estos casos, para dar desde acompañamiento a familiares hasta búsqueda y traslado de cadáveres. Es una dura realidad que destruye hogares en nuestra entidad y que recae dolorosamente sobre ellos cuando para localizar a un político, presuntamente desaparecido, se despliegue un operativo especial.

Con la voz entrecortada, Guadalup Pérez, fundadora de Voz y Dignidad,  asegura que “esto es victimizante para las personas que realmente padecemos esta situación”, pues acusa que no hubo igualdad en atención, a lo que se suma la indignación de muchos, por lo que concluyó con que “Si quiere reflectores, pues que busque otra cosa. Ponte a trabajar, ponte a estudiar a saber los mecanismos que hay para buscar a las personas”.

  • ¿Justicia para todos?

Arely Torres Miranda, feminista y abogada, celebra la aparición de Pedro Carrizales, pues ella “como siempre, en el tema de víctimas, yo les creo a cualquier víctima en el primer momento en que lo menciona”. Sin embargo, la activista señala un punto álgido en la impartición de justicia en nuestro estado —y en México—, que ha sido posible exponer con la forma de actuar de las autoridades en este caso, a diferencia de otros: “me sorprende la rapidez con que se actuó, que en menos de 12 horas se toma el reporte de desaparición y que inmediatamente comience su búsqueda, cuando sabemos que es una costumbre muy desafortunada o un vicio institucional muy desafortunado, que cuando desaparece una niña o una mujer usualmente el discurso que utilizan las autoridades es que hay que esperar 72 horas, por lo menos, para ver si no se fue con el novio”.

Lejos de cuestionar si es verídica o no la desaparición de Carrizales Becerra, la abogada feminista recalca que no hay igualdad en la atención a víctimas cuando se trata de figuras públicas o de famosos, y que en nuestro estado, como en todo México, incluso las pistas contundentes para rescatar con vida a una víctima suelen ser despreciadas por las mismas autoridades: “a mí me impactó mucho en una de las declaraciones que hizo la mamá de María Fernanda, que cuando María Fernanda hizo una llamada de auxilio, y la mamá lo comentó a las policías tampoco le hicieron mucho caso”.

Entonces, es posible dimensionar las desigualdades en la atención a víctimas, cuando se trata de figuras públicas, y que esto repercute en la mayoría de los casos de desaparición, pues terminan como casos sin resolver, lo que lleva a las familias, como la de Guadalupe, a agruparse y a buscar, si ya no justicia, los restos de sus familiares desaparecidos: “ así como se movilizó todo un cuerpo de estado para localizar al exfuncionario, pues eso es lo que siempre tendríamos que recibir también la ciudadanía de a pie quienes no somos reconocidos, funcionarios o figuras públicas, que ojalá también pudiéramos recibir esa atención y tener esa seguridad de actuar”.

Con información de Milenio TV

Compartir nota:

Notas relacionadas