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Día del Padre, una fecha para visibilizar las ausencias: ONU Mujeres

Campaña Por Más #PaternidadesPresentes 

  • ONU Mujeres, UNICEF y el Instituto de Machos a Hombres promueven mayor involucramiento de los padres en el cuidado y crianza positiva de sus hijos/as a través de una campaña de sensibilización.
  • En México, los hombres, incluyendo a los padres, dedican 11.5 horas semanales al cuidado de niños y niñas, mientras que las mujeres destinan 24.1 horas a la semana, es decir, más del doble[1].
  • Solo 1.6% de los padres en México se dedican completamente al trabajo doméstico[2].

Ciudad de México, a 20 de junio de 2022.- Para avanzar hacia la igualdad de género, es fundamental el involucramiento de los hombres como aliados que promueven masculinidades corresponsables fomentando relaciones igualitarias entre mujeres y hombres, la empatía, el respeto y la participación activa en la paternidad, a través de un modelo de corresponsabilidad en el que se asuman igualmente responsables de los cuidados y la crianza respetuosa de los derechos de las y los hijos. Necesitamos masculinidades que rompan con las normas y los estereotipos sociales y de género que refuerzan la idea de que la crianza y los cuidados de hijas/os son responsabilidad exclusiva de las mujeres. 

En el mundo, aunque hay cada vez más hombres que asumen una paternidad activa y responsable, la responsabilidad del cuidado de niñas y niños sigue siendo asumida principalmente por las mujeres. En México, los hombres, incluyendo a los padres, dedican 11.5 horas semanales al cuidado de niños y niñas, mientras que las mujeres destinan 24.1 horas a la semana, es decir, más del doble de tiempo.[3] 

Por tal motivo, ONU Mujeres, UNICEF y el Instituto de Machos a Hombres (IDMAH), en el marco del Día del Padre, lanzaron la campaña de comunicación Por Más #ParternidadesPresentes enfocada en visibilizar la ausencia de los padres en el cuidado de sus hijas/hijos, y la importancia de promover modelos corresponsables de paternidad y una distribución igualitaria del trabajo doméstico y de cuidados al interior de los hogares y las familias. 

La campaña inició con la exposición de materiales gráficos, a lo largo del Paseo Dominical Muévete en Bici gracias al apoyo de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (SEMOVI), que se llevó a cabo el pasado domingo 19 de junio, al cual acuden miles de padres de familia con sus hijas/os y que recorren alrededor de 90 mil personas cada domingo.  Estos materiales con mensajes alusivos al involucramiento de los padres en la crianza y cuidado de sus hijas e hijos estarán siendo publicados, replicados y retomados por medios de comunicación y cuentas de redes sociales de las instituciones involucradas hasta el 24 de junio. 

En las últimas décadas, en México y en el mundo se han experimentado profundas transformaciones en las relaciones de género dentro y fuera de los hogares y las familias, sin embargo, persisten ausencias en el cumplimento de las obligaciones de cuidado y económicas por parte de los padres.  A nivel global, solo 6% de los hombres (incluyendo padres) que no participan en el mercado laboral, es porque se dedican al trabajo de cuidados en el hogar, en comparación con 42% de las mujeres.[4]

Existen diversas barreras que impiden la mayor participación e involucramiento de los hombres en las tareas de cuidado y en la crianza de hijas e hijos. Por ejemplo, las normas sociales y los estereotipos de género que refuerzan que los cuidados son asunto o trabajo propio de las mujeres, así como la ausencia de políticas laborales que fomenten la corresponsabilidad y el balance familia-trabajo, tales como: servicios de cuidado infantil, modelos flexibles de trabajo y licencias de paternidad con los mismos días que las de maternidad. La ausencia de estas medidas obstaculiza, por un lado, la participación de los hombres en las tareas del hogar, la crianza y cuidados de niñas y niños y, por el otro, la participación de las mujeres en el mercado laboral. 

Existe cada vez más evidencia que demuestra que la participación de los padres en la crianza y los cuidados tiene un impacto positivo en el bienestar de sus hijas/os, en sus hogares y en la propia salud y realización de los padres. Cuando los padres se involucran en el cuidado y crianza, existe una reorganización del trabajo del hogar entre mujeres y hombres que genera bienestar en las familias. Asimismo, la participación activa de los padres favorece una crianza respetuosa, reduce las posibilidades de situaciones de violencia contra las mujeres y las niñas y promueve la formación de masculinidades corresponsables, igualitarias y no violentas en los niños desde temprana edad. 

Ejercer una paternidad activa y corresponsable puede comenzar con acciones elementales como que los hombres se involucren en el cuidado diario de sus hijos/as y construyan un vínculo cariñoso y de confianza a través de acciones cotidianas (vestirles, bañarles, cambiarles su ropa, prepararles sus alimentos, darles de comer, hablar con ellas/os, dormirles, leerles, pasearles, jugar con ellas/os, estudiar juntos, cuidarles en las enfermedades, etc.). 

Para hacer posible una paternidad corresponsable, se requiere no sólo de un cambio de las normas socio-culturales, sino también de acciones y políticas desde todos los sectores, público y privado, para superar las barreras y obstáculos que demandan estas transformaciones. 

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