Por Ana Dora
- Los Informes financieros remitidos a la SEP, contradicen el discurso del rector sobre una austeridad y crisis presupuestaria en la Universidad.
- Medio millón de pesos, la remuneración de fin de año del rector.
- CDU se aprueba bono adicional de los recursos del alumnado.
“La defensa de la autonomía también implica exigir un financiamiento suficiente, oportuno y sin condicionamientos”, resaltó Alejandro Zermeño Guerra, rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), frente a autoridades y representantes del sector privado al rendir su Segundo Informe de Gestión, el pasado jueves 30 de abril.
En los últimos meses, Zermeño Guerra ha aprovechado cualquier palestra para exhibir la austeridad con la que opera la Universidad, pues asegura que, las aportaciones de la federación son insuficientes para dar continuidad a los proyectos universitarios; sin embargo, esa postura de prócer de la educación, no coincide con los informes financieros remitidos a la SEP y datos que la misma Universidad transparenta, ya que hay registro de gastos excesivos, derroches, privilegios y sueldos onerosos, que favorecen principalmente a su círculo más cercano, que lo ha secundado en el reclamo al Estado por mayor presupuesto, evocando erróneamente “defender la autonomía”.
Ejemplo de ello, las onerosas remuneraciones de los funcionarios de primer y segundo nivel en fin de año, quienes no conformes con el monto de su sueldo base, aguinaldo y las prestaciones a desacorde con el contexto social tales como, ayuda de transporte, vales para la librería, bono a la permanencia, apoyo para material didáctico, despensa, premio de antigüedad, entre otras, se aprobaron un bono adicional denominado “de equilibrio”, proveniente de las cuotas de los estudiantes, el cual se otorga como una ayuda al trabajador, previa aprobación y dependiendo de la situación financiera de la institución.
Fue así como en diciembre 2025, el rector, tuvo una remuneración total de 505 mil 837 pesos, cifra que comprende entre otros, el aguinaldo de 207 mil 576 pesos y el bono en mención de 129 mil 735 pesos; otros funcionarios que recibieron de igual manera este bono llevándose altas remuneraciones navideñas fueron, Isaac Ricardo Martínez, secretario de Finanzas con 459 mil 987.71; Federico Garza Herrera secretario General, con 445 mil 940 pesos; la titular del Órgano Interno de Control, Karla Pantoja quien recibió 361 mil 052.84 pesos; Jorge Alejandro Mascareñas, secretario particular del rector con 329 mil 981.04; Roberto Llamas, jefe de División de Desarrollo Humano, 341 mil 766.09 y quien decide sobre los sueldos; Amaury de Jesús Pozos, secretario de Investigación y Posgrado con una remuneración de 364 mil 268 pesos; Alejandro Zepeda, quien aparece con un cargo directivo pero opera como el particular del rector, con 259 mil 270.79 pesos; la abogada general Urenda Navarro, 384 mil 249.45 pesos.






Además de los anteriores, también aparecen los funcionarios, Benjamín Jiménez, quien recibió 311 mil 124.95 pesos; Cynthia Valle, con 348 mil 295.33; Glymar Cárdenas, 261 mil 814.42, este último es el responsable de los convenios con empresas privadas.
Cabe destacar, la remuneración de Martha Lucía López Almaguer secretaria general de la UAPA, quien aparece en el documento consultado con dos categorías, por lo que se informa que recibió dos cantidades de bono de equilibrio, su sueldo total en fin de año fue de 251 mil 481.06 pesos, no obstante su categoría no es de funcionaria.




Mientras que los directivos de facultades con mayor remuneración navideña fueron, el director de la Facultad de Medicina, Ismael Francisco Herrera, quien percibió 336 mil 511 pesos y Emilio Jorge González, director de la Facultad de Ingeniería con 330 mil 677.88 pesos.
Importante señalar que, los directores de las entidades académicas integran el Consejo Directivo Universitario (CDU), y dentro de sus atribuciones está el aprobar tabuladores, gastos destinados a remuneración y percepciones adicionales, previa propuesta de la Comisión de Hacienda, integrada entre otros por la abogada general y el secretario de Desarrollo Humano, esto significa que, ellos mismos proponen y aprueban su sueldo así como bonos y demás.


Este festín económico, sucedió mientras se debatía el presupuesto de la Universidad en el Congreso del Estado, y a la par que el rector advertía de una insuficiencia presupuestaria de fin de año y la dificultad para cubrir los salarios de los trabajadores previendo un latente paro laboral.
Otra muestra del derroche presupuestario en la gestión de Zermeño Guerra, fue la contratación del Mariachi Vargas de Tecatitlán en el mes de julio de 2025 para la celebración del aniversario 15 del Centro Cultural Universitario Bicentenario (CCUB).
De acuerdo con el contrato 036/25 firmado por Cynthia Valle y la abogada general Urenda Navarro, la empresa ST Entretenimiento cobró por 812 mil pesos por dos horas de presentación. El recurso se otorgó por Adjudicación Directa.
No obstante las entradas se vendieron, el dinero recaudado posiblemente se destinó a los bonos navideños de los funcionarios, puesto que así lo marca su normativa; además de que, apenas cubriría el costo total del evento, ya que en el documento se estipulan requerimientos especiales para los artistas, como el hospedaje 5 estrellas para 21 personas, catering el día del evento, traslados a diversas sedes de ensayo y entrevistas.


En esta misma ilación de privilegios en el marco del su Plan de Austeridad, se incluye el recurso destinado a los viáticos de los funcionarios, con la contratación anual de tres empresas operadoras de servicios turístico por doscientos mil pesos cada una. Si bien es un recurso contemplado en el Presupuesto para cumplir actividades afines a la Universidad, el 2025 estuvo marcado por los recurrentes viajes del rector, con traslados en avión y hospedaje en hoteles de primer nivel.
Entre los compromisos institucionales como su visita en el mes de agosto a San Diego, California para la firma de un Convenio Binacional en materia educativa; o su asistencia al Informe de Gestión de la Universidad de Nayarit en el mes de junio; la mayoría de los viáticos fueron para atender compromisos personales con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), al tratarse de una organización no gubernamental, y en la cual se ostenta como coordinador del Consejo Regional Noreste. Si bien, la ANUIES es un conglomerado de universidades, sus acciones están tendientes a cuestiones políticas, por lo que el rector, viajó con recursos de la Universidad para promocionar su imagen, a eso se le aumenta el costo anual de incorporación a la ANUIES.

Así también, el viaje a Seattle de Federico Garza Herrera secretario general, en el mes de junio de 2025. Al funcionario se le aprobó el recurso, con tan solo presentar copia de una carta invitación de la Universidad de Seattle que recibió vía correo electrónico. La institución cuenta con un convenio para la doble titulación. Aunque Garza Herrera no es el responsable de esa área, acudió. El secretario reporta un gasto en alimentos y hospedaje de tres días por 33 mil pesos, entre estos un consumo de alimentos en el steakhouse Fogo de Chad por 3 mil 776 pesos.


En enero de este año Zermeño Guerra, informó de la cancelación del proyecto de expansión del campus Tamazunchale, en la Huasteca Potosina, debido a una “escasez presupuestaria”, aseveró a reporteros. De acuerdo con el rector el recurso para obras de infraestructura es de los rubros más afectados.
Sin embrago, esa escasez presupuestaria no se reflejó en la ampliación del Centro de Bienestar Familiar y su extensión en Matehuala, un lugar donde se imparten talleres de repostería, manualidades y electricidad a un grupo reducido de jubilados, y que depende de la UAPA, dirigido de manera honorífica por Patricia Arce Villalobos, esposa del rector, y coordinado por Elsa Guzmán Zúñiga, funcionaria universitaria que en otros medios se le ha mencionado por tener una relación fuera de lo institucional con la familia Zermeño Arce.
En 2022, Alejandro Zermeño entregó la primera parte de los trabajos de la obra, con una remodelación de 1,343 m2 y 1,138 m2 de ampliación. El inmueble ubicado cerca del Parque Tangamanga I, cuenta con un espacio de rehabilitación física con mínima afluencia, y a diferencia de la mayoría de las sedes universitarias, el Centro es “un edificio incluyente, con elevador y rampas para que no hubiese limitación en participar en los talleres y cursos de la planta alta”, destacó el rector.
La inversión fue de $6.4 mdp provenientes de los Ingresos Propios precisamente los fondos que se niega a transparentar y casi $22 mdp del extinto Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM) 2021 y 2022.
El Centro cuenta con una extensión en la Unidad Académica Multidisciplinaria Región Altiplano de Matehuala, inaugurada por la señora Arce Villalobos apenas en diciembre del 2025. Sobre la adecuación de la infraestructura de estas instalaciones no existe información alguna, igualmente de su operatividad; no obstante, el rector hizo mención de este “logro” en su Segundo Informe.
“La apertura de una sede en Matehuala gestionada enteramente por el Comité de Damas Voluntarias con sus recursos”, aseguró.


Cabe señalar que, el Centro oferta los mismos talleres que se imparten en el Departamento de Arte y Cultura, que dirige Cynthia Valle, con la particularidad de que a diferencia de los que ofrece Difusión Cultural, los del Centro cuentan con Certificación Académica.
Lo anterior deja en duda la veracidad del discurso de Alejandro Zermeño, rector de la UASLP, aquel mensaje de austeridad y honradez financiera el cual difunde en cualquier palestra, y que erróneamente llama “la defensa de la autonomía”.

Trabajo periodístico de investigación, desarrollado con información pública de fuentes oficiales.
Además de los documentos y materiales audiovisuales de diversos medios informativos, se consultó la veracidad directamente con la Unidad de Enlace UASLP, la titular del Órgano Interno de Control y en entrevista con el rector de la misma institución.